lunes, 10 de noviembre de 2008

Mantenimiento del carlino

El perro, por naturaleza tiende a mantenerse limpio. Los perros se asean revolcándose en el suelo, arañando y mordisqueando el pelo enmarañado y lamiéndose el pelaje. Desgraciadamente, se impregnan de olores que el hombre considera desagradables, por lo que a veces es necesario ayudar en su limpieza, dándole un baño adicional o bien perfumándolo con productos adecuados para ellos.

Con el aseo periódico de nuestro pug, buscamos mantener saludables la piel, el pelo, los dientes, las encías y las uñas....
Con la rutina de aseo, reafirmamos nuestra autoridad sobre el animal. Hay que tratar de que el aseo constituya una rutina diaria o semanal, y que la respetemos lo más posible. Debemos de inspeccionar semanalmente orejas, ojos y dientes. Las razas con pliegues en la piel como la arruguita que tiene nuestro chato, necesita una atención especial en esta áreas.

Recuerda que;

Jamás debes utilizar pasta dental de uso humano para la higiene dental de tu pug.
Nunca debemos olvidar lo importante que es el baño, se debe realizar de manera adecuada.
También es necesaria una rutina de cepillado y peinado para mantener el pelo limpio y con un buen aspecto.
Hay que cuidar sus ojos y su cara, limpiándolos para que no se junte suciedad entre sus arrugas. Es fácil de educar y puede vivir en espacios reducidos. Es un perro que suele roncar mientras duerme. El Carlino es fiel y cariñoso, sobretodo con su amo y es reservado con los desconocidos. Es bastante inteligente y atento. No es una raza agresiva, y suele estar de buen humor.
La higiene debe ser exhaustiva; limpieza diaria de pliegues (arrugas de la cara y de los ojos) con suero fisiológico o betadine.
El ejercicio físico moderado, ya que debido a su configuración nasal, dificulta a veces la correcta respiración.
Dado que es un perro con tendencia al sobrepeso (son muy glotones), no debemos sobrealimentarlos.
Prestar atención especial a sus ojos, ya que debido también a su configuración globulosa, son muy susceptibles a padecer cualquier lesión (arañazos, golpes etc.) y nunca terminan de cerrarlos por completo, éstos tienden a resecarse y en consecuencia padecer úlceras.
Cuando llegan las altas temperaturas, evitar sacarles a la calle a las horas centrales del día y hacerlo a primera hora de la mañana o últimas del día. Son perros muy susceptibles a los golpes de calor, al sacarles a la calle debemos llevar con nosotros siempre un bebedero y un botellín de agua, y así garantizar su correcta hidratación y contribuir a la no aparición del temido golpe de calor.
Por último los rebufidos: que son piedra angular de estos perros y también de otras razas de similares características: bulldog francés, bulldog inglés…, algunos perros no braquicéfalos pueden interpretar estos ruidos como un gruñido (agresión).